Tribuna 5/2010: "Las mezclas a baja temperatura: una solución sostenible y viable para nuestras carreteras"
![]()
Las mezclas a baja temperatura: una solución sostenible y viable para nuestras carreteras
Autora: Lucía Miranda, Directora de I+D+i, Eiffage Infraestructuras
Cada vez existe una mayor inquietud, por parte de los fabricantes de mezclas bituminosas, en la búsqueda de tecnologías alternativas a las conocidas actualmente, con las que se obtengan mezclas que mejoren los aspectos medioambientales durante su fabricación y puesta en obra, pero con el objetivo de conseguir que las prestaciones sean semejantes a las de una mezcla convencional en caliente. Este es el caso, entre otras, de las mezclas a baja temperatura.
En la actualidad la tecnología en frío es la que se conoce como la más amigable con el medio ambiente, pero su aplicación está limitada y se encuentra desbancada, por las mezclas en caliente. Como alternativas se están desarrollando sistemas de fabricación cuyo objetivo es la disminución de la temperatura de fabricación empleando: ligantes aditivados para disminuir su viscosidad, empleo de emulsiones, arena húmeda, técnica de espumación, etc.
Todas estas técnicas consiguen obtener mezclas bituminosas en el rango de temperatura entre 100-140 ºC. Su nomenclatura por el momento no está claramente definida (semicalientes o templadas) objetivo necesario para poder definirlas bien y poder hacer una clasificación adecuada de cada una de ellas y que sirva de diferenciación.
Seguramente para muchos de los lectores de esta tribuna son conocidas al menos alguna de estas técnicas, ampliamente difundidas en diferentes publicaciones y presentaciones, por lo que no es necesario hacer una exposición más amplía. Ahora bien, es importante que de todas ellas, se vayan conociendo resultados y experiencias en cuanto a su fabricación, puesta en obra y comportamiento, para a partir de aquí mediante su divulgación, poder establecer una serie de criterios sobre sus características con la finalidad de poder llegar a realizar posibles actuaciones de normalización que aseguren sus prestaciones y viabilidad.
Para poder disponer de información completa sobre el comportamiento de este tipo de mezclas, el medio más apropiado es la realización de un seguimiento sobre tramos de ensayo ejecutados y comprobar su evolución en una situación real. Para ello es importante el apoyo de todos los actores que intervienen en el proceso de construcción desde fabricantes, proyectistas, contratistas y administración.
La inquietud ahora mismo está en el mercado y en el deseo por parte de todos los fabricantes de poder presentar diferentes alternativas que contribuyan a demostrar la capacidad tecnológica de este sector.
Esto es posible conseguirlo aunando esfuerzos. Para esta tarea, el camino ha comenzado, ahora el objetivo, es llegar a la meta: SU APROBACIÓN.
























