In Noticias

El gigante chino del transporte urbano, DiDi, anuncia una joint venture con una subsidiaria de BAIC, la empresa automovilística estatal del país, destinada a trabajar en la integración de vehículos eléctricos y tecnologías de cambio rápido de baterías en su inmensa flota. El poder de DiDi en el mercado chino, unido a la reducción de costes que supone la transición a vehículos eléctricos con un coste total de propiedad muy inferior a los tradicionales podría determinar un fuerte cambio en un mercado de transporte que, por primera vez en los últimos veinte años, ha visto un descenso de sus ventas.

Los avances del país asiático en este ámbito parecen apuntar a una velocidad de adopción de tecnologías de automoción eléctrica y autónoma muy superior a las del resto del mundo: startups que lanzan y operan flotas de vehículos autónomos, compañías automovilísticas tradicionales que dejan a sus homólogas norteamericanas, alemanas o japonesas en ridículo y ponen en marcha planes de producción ambiciosos con la idea de vender más de la mitad de los vehículos eléctricos del mundo, o incluso rumores de un posible exceso de oferta en el mercado.

A la llamada del enorme mercado chino han acudido ya compañías como Tesla, que está construyendo una planta en Shanghai con una capacidad de producción esperada de medio millón de vehículos al año, o Volkswagen, que espera llegar a los 300,000. A medida que los vehículos eléctricos empiezan a abandonar su estatus de nicho para convertirse en productos que el usuario quiere comprar, China parece posicionarse sólidamente como uno de los mercados más importantes, con todo lo que ello conlleva en términos de beneficios indirectos, como el desarrollo de infraestructuras como autopistas inteligentes (generación de energía mediante placas solares, integración con vehículos autónomos y sistemas de monitorización del mantenimiento) dedicadas específicamente a esta tecnología.

Mientras, en el mundo occidental, las cosas parecen tener otra dinámica. Con la excepción de la factoría de fabricación de vehículos autónomos que Waymo ha anunciado en Michigan, la mayoría de los fabricantes tradicionales siguen paralizados por los problemas que derivan de sus propias infraestructuras comerciales: los concesionarios no quieren que los clientes adquieran unos vehículos eléctricos que precisan de inversiones sensiblemente menores en mantenimiento, y tratan de desincentivar su venta de todas las maneras posibles.

Es, sin duda, una paradoja interesante: al paso que van los procesos de adopción, es posible que el mayor mercado automovilístico del mundo y el que tradicionalmente ha sido el mayor emisor de dióxido de carbono en términos absolutos termine por evolucionar antes que muchos otros a la hora de descarbonizar una parte significativa de su economía. El transporte tiende a representar en torno a un 14% de las emisiones frente a procesos como la producción de electricidad (25%) o la manufactura (21%) en los que el gigante asiático obviamente tiene aún mucho por hacer, pero representa uno de los sectores en los que el cambio depende más de procesos de adopción a nivel individual, y menos de decisiones centralizadas gubernamentales o corporativas. Habrá que ver cómo evoluciona ese mercado en el futuro.

Fuente de la noticia: https://www.enriquedans.com/2019/01/china-el-vehiculo-electrico-y-la-velocidad-de-adopcion.html?fbclid=IwAR0WQmhul-aIdMyHoiaUueEA6P0HKH1hGBPYTkG0wxu92lvCVG0HX12azvg

Recent Posts

Dejar un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt
0

Start typing and press Enter to search

X