In Noticias

La tecnología, la última esperanza para reducir las imprudencias al volante.

Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña. La frase atribuida al filósofo Francis Bacon podría aplicarse hoy a la sangría de vidas humanas en las carreteras. Ni las campañas preventivas de la DGT, ni la severidad de las sanciones, ni la retirada de puntos o el incremento de controles parecen bastar para reducir el número de muertes de tráfico. Más bien ocurre todo lo contrario. La estadística de fallecidos aumenta. Así que si el humano no cambia su comportamiento, sólo queda delegar esa respon­sabilidad a la inteligencia de las ­máquinas.

En España han muerto este verano 259 personas en las carreteras, un 15% más de los fallecidos entre julio y agosto del pasado año. En Catalunya las cifras no son mejores. Entre el 22 de junio y el 11 de septiembre de este año murieron 52 personas, un 16% más que en el mismo periodo del 2017. Y la estadística aún es peor en Catalunya cuando el cómputo se hace desde inicios de año. En Catalunya han muerto este año casi 140 personas en la carretera, un 28% más que el año pasado.

Las muertes en la carretera no bajan con las campañas

A la espera de la llegada de los coches plenamente autónomos o los vehículos sin conductor, las nuevas tecnologías aplicadas a la conducción se apuntan en estos momentos como la herramienta más eficaz para reducir las muertes de tráfico. La estrategia tiene este lema: lo que no hace el conductor, que lo haga la máquina. Y está ya demostrado que esa tecnología que hace más inteligente al coche puede corregir a tiempo las conductas imprudentes más repetidas al volante.

Durante muchos años la industria del automóvil centró todas sus campañas en la oferta de vehículos rápidos y atractivos. Ahora ese negocio ha cambiado su planteamiento, tal y como queda reflejado en muchos anuncios. La seguridad es más prioritaria que el diseño o la potencia.

El dispositivo que alerta del cambio de carril, muy efectivo

Cinturón y airbag. Son los elementos de seguridad pasiva más antiguos. Su efectividad en la reducción de muertes está más que acreditada. Aunque sorprende que alrededor de 200 personas fallezcan aún en las carreteras cada año por no abrocharse el cinturón de seguridad. Su uso en los asientos traseros es primordial. Y en el caso del airbarg está demostrado que no es eficaz si no se complementa con la utilización del cinturón de seguridad.

Control de estabilidad. Es uno de los avances tecnológicos que más vidas han salvado en los últimos años. El sistema consigue que el vehículo mantenga la trayectoria marcada por el conductor y no derrape. Reduce el número de accidentes graves hasta en un 50%, y la ONU, que se ha marcado el objetivo de reducir de aquí al 2020 a la mitad las muertes de tráfico, ha calificado este sistema como el más importante de todos en materia de seguridad .

Cambio de carril. Es una tecnología novedosa a la que cada día se suman más marcas. Corrige la falta de atención al volante (las distracciones causan el 32% de las muertes) al avisar al conductor, con una alarma sonora o vibraciones en su asiento, de que se ha salido del carril marcado. El coche lleva unos sensores que están orientados a la calzada y que se disparan cuando se rebasan bandas blancas, continuas o discontinuas. sin que se haya activado el intermitente.

Un sistema que fija la velocidad reduce la siniestralidad

Detector de fatiga. El cansancio es culpable del 12% de los accidentes de tráfico. El detector de fatiga, inventado ya hace años, es hoy mucho más eficaz gracias a las nuevas tecnologías. Los sistemas más novedosos, ademas de detectar comportamientos extraños en la conducción, como cambios de dirección sin activar el intermitente, incorporan cámaras en el interior del coche que no pierden detalle de los gestos de la cara del conductor. Si baja la mirada o parpadea más de lo normal, salta una alarma.

Ángulo muerto. El sistema minimiza un riesgo que causa muchas muertes. Son colisiones ocurridas al cambiar de carril, normalmente en adelantamientos, al no detectar que otro vehículo está realizando en ese momento esa misma maniobra. Ese coche no se ve por el retrovisor porque está en un ángulo muerto. El dispositivo avisa con señales luminosas y acústicas de la presencia de ese vehículo que no aparece reflejado en el retrovisor.

Diálogo entre coches. El Departamento de Transporte (DOT) de EE.UU. lo tiene claro: “Dotar de más inteligencia a los vehículos podría reducir en un 80% las muertes de tráfico”. Su propuesta es que los coches hablen entre ellos. Es una tecnología bautizada vehicle-to-vehicle (V2V), que alerta a los conductores del comportamiento del resto de los vehículos que están circulando por la misma carretera. Detectar a tiempo si hay un coche parado en medio de una curva, si un vehículo circula en sentido contrario a una gran velocidad o si el coche de delante ha frenado de forma brusca. Estados Unidos quiere que está tecnología esté implantada, como muy tarde, en el 2023.

EE.UU. propone que los automóviles hablen entre ellos

Limitador de velocidad. El exceso de velocidad causa el 26% de los accidentes. Hay asistentes inteligentes que marcan la velocidad aconsejable en función del tramo. Si hay curvas, un cambio de rasante o poca visibilidad, ese sistema (que también lee la información de las señales) fija una velocidad de crucero adecuada –sin frenazos ni acelerones– para superar sin problemas esos tramos de riesgo.

Fuente de la noticia: https://www.lavanguardia.com/vida/20180921/451936785023/aumento-muertes-carreteras-tecnologia-coches-medidas-seguridad.html

Recent Posts

Dejar un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt

Start typing and press Enter to search

X