In Blog

Por José Luis Peña

 

La celebración del International Road Maintenance Day #IRMD2020, que tiene lugar el 2 de abril, abre la puerta a la reivindicación de una gestión apropiada de los activos que nuestras redes de carreteras, sin olvidarnos de las redes viarias urbanas.

Por gestión apropiada debe entenderse, no solo, una adecuada y proporcional asignación presupuestaria, sino una dirección estratégica que permita identificar prioridades y generar valor añadido a nuestras carreteras. Sobre este último punto es sobre el que me gustaría centrar el contenido de este blog.

Cuando citamos los términos mantenimiento o conservación, de manera implícita parece que asumimos el hecho de considerar como objetivo máximo conseguir unas prestaciones similares a las que tenía una infraestructura viaria en el momento de su construcción. La realidad muestra que esto no es siempre así, y que en dichas tareas de mantenimiento se incorporan elementos novedosos respecto a las condiciones iniciales de puesta en servicio de la carretera objeto de la actuación.

Desde el punto de vista de los ciudadanos, la cantidad de recursos humanos y económicos que se dedican a un sector no son apenas valorados por el montante económico que suponen, sino que su criterio de calificación se basa en la experiencia de usuario. Excepto para los profesionales de cada sector, la cuantificación económica de los recursos empleados poco sirve como herramienta de comunicación. A nivel numérico, posiblemente el uso de estudios o valores comparativos respecto a otros países sea una forma más eficaz de comunicación. ¿Acaso alguien piensa que la inmensa mayoría de nuestros conciudadanos es capaz de valorar mínimamente si 1000, 2000 o 3000 millones de euros pueden ser cifras adecuadas para mantener la red viaria en buenas condiciones?

De esta manera, dar a conocer que España tiene la segunda red en extensión de Europa en carreteras o el mayor porcentaje y longitud de vías de alta capacidad son mensajes que pueden calar más en el público general, e incluso en algunos cargos políticos, para dar a conocer la realidad de nuestra red viaria.

Pero volviendo al tema del mantenimiento/conservación de las carreteras, desde el punto de vista del usuario, los recursos que se usen o deben usarse no deja de ser una información poco valorada. Esto es un hecho y, en este sentido, el trabajo sordo y continuo de miles de profesionales del sector es, y va a ser, poco valorado, lo que no disminuye su responsabilidad profesional. Pero, a pesar del pobre reconocimiento, es nuestro deber el cumplir la máxima de “hacer más con menos”.

Frente a este mensaje no muy optimista, pero realista, hay que buscar caminos que permitan, si no revertir la situación, sí al menos, aliviar la escasez de recursos humanos y materiales.

Una de las vías es la ya citada de concienciar con mensajes comprensibles por el gran público de los múltiples aspectos positivos que hay tras las actividades del sector de la carretera. En este sentido, las asociaciones sectoriales tienen la responsabilidad de diseñar y ejecutar las campañas de comunicación, ya que las empresas, de forma individual, no pueden hacerlo debido a su poca representatividad. Las campañas #IRMD se alinean perfectamente con esta filosofía, debiendo, tal vez, dedicar parte de los mensajes a un público menos técnico para conseguir un mayor alcance.

El segundo modo de conseguir el “más con menos” es por medio de la tecnología. Son muchos los sectores en los que gracias a la tecnología los costes de producción y mantenimiento se han reducido ostensiblemente, permitiendo a los usuarios disfrutar de prestaciones que anteriormente eran difícilmente asequibles. El mundo de las telecomunicaciones es posiblemente el mejor ejemplo de ello, habiendo popularizado servicios que antes tenían costes prohibitivos.

Cuando hablamos de utilizar innovación en el mantenimiento y conservación de las carreteras corremos el riesgo de quedarnos en palabras huecas que no generan ningún beneficio específico. En las líneas siguientes intentaremos mostrar la importante capacidad innovadora que tiene el sector, citando proyectos de I+D+i concretos que sustenten las afirmaciones anteriores.

El primer paso en las tareas de conservación/explotación es inventariar adecuadamente los activos que forman las infraestructuras viarias, posteriormente diagnosticar la magnitud de los deterioros sufridos y, finalmente, definir los objetivos de prestaciones a alcanzar con un plan de actuaciones adaptado a los recursos disponibles.

Empezando por el capítulo de inventariado, la digitalización de las actividades es ya una realidad y, aunque con un cierto retardo, el sector de la carretera se está incorporando. El uso del BIM ya tienen algunas experiencias piloto en diversas administraciones públicas y casos de éxito como el desarrollado por INECO en la autovía A-76 dan buena cuenta del desarrollo de esta tecnología. Igualmente proyectos de I+D+i como RoadBIM  https://www.esbim.es/wp-content/uploads/2017/12/171130_esBIM_3_ROADBIM.pdf

También son de destacar las numerosas iniciativas de inventariado con sistemas de georreferenciación. El caso de Diputación de Valencia es un buen ejemplo pero ya hay casi dos decenas de experiencias similares repartidas por la geografía española.

Un paso adicional en el inventariado de las infraestructuras es el que proporcionan las tecnologías de escaneado que permiten pasar de los modelos físicos a los virtuales con unos niveles de resolución tan altos que a veces generan problemas de capacidad de proceso de datos a los ordenadores.  Un buen ejemplo de estas capacidades de virtualización se mostró en Innovacarretera 2019 por parte de la empresa Alterra. Estos sistemas pueden ser soportados bien por vehículos terrestres o por drones, lo que aumenta exponencialmente su capacidad operativa.

Si pasamos al sector de la auscultación, la automatización de tareas de inventariado e inspección también está yendo de la mano de la digitalización. La mayor parte de los desarrollos están generando reducciones de costes, bien por la mayor productividad , como es el ejemplo siguiente aplicado a inspección de señalización vertical y desarrollado por Euroconsult,   o por el uso simultáneo de grandes conjuntos de datos que compensan la precisión de las medidas individuales con un mayor número de mediciones como es el caso   de la tecnología PAV-DT

Los propios sistemas de inventariado digital vuelven a ser indispensables para disponer de un medio rápido y descentralizado de acceso a la información ya que en ellos hay que volcar todos los datos procedentes de los procesos de auscultación/inspección. De esta manera el acceso a información actualizada es la base para el diseño de las actuaciones de mantenimiento/mejora de las infraestructuras viarias y permite priorizar el lugar y el momento concreto de las actuaciones en función de los recursos económicos disponibles.

Llegado el momento de implantar las actuaciones, hay que distinguir entre restaurar los deterioros producidos por el uso y las condiciones ambientales y la incorporación de nuevas funcionalidades o prestaciones mejoradas respecto al diseño original de la infraestructura viaria.

En este apartado, la llegada de exigencias ligadas a la economía circular requiere potenciar la minimización de impactos ambientales. El sector del transporte por carretera es uno de los grandes contribuyentes al cambio climático y aunque, propiamente dicho, son los vehículos los causantes de los impactos, las infraestructuras viarias pueden ayudar a reducir los citados impactos ambientales.

También las tecnologías orientadas a dar mayor durabilidad y eficiencia de recursos a las actuaciones de mantenimiento tienen un amplio desarrollo, siendo el proyecto Asfalthin un buen ejemplo de ello.

En el capítulo de nuevas funcionalidades, no podemos  pasar sin citar la revolución que supone la llegada de vehículos altamente automatizados y conectados que están exigiendo un ingente esfuerzo de I+D+i para que las carreteras puedan permitir la circulación combinada de vehículos clásicos junto a los preparados para una cuasi conducción autónoma y al mismo tiempo ser capaces de permitir la recepción y emisión de datos que convertirán los desplazamientos por  carretera en una experiencia completamente distinta a la actual.  Como ejemplos de proyectos con participación española en este campo podemos citar SISCOGA, Inframix e Infralert.

Esta relación de proyectos no ha pretendido se exhaustiva en absoluto, sino tan solo una muestra de la capacidad de innovación del sector. Posiblemente un enfoque altamente productivo sería el abrir foros de debate para identificar las necesidades funcionales de los clientes (mayoritariamente administraciones públicas) para orientar y focalizar la actividad innovadora de empresas, universidades y centros tecnológicos hacia retos concretos.

Como conclusión podemos afirmar que la innovación es un método efectivo para proporcionar a los ciudadanos una movilidad por las infraestructuras viarias de mayor calidad y, en muchos casos, reduciendo los costes operativos de las actuaciones ligadas al mantenimiento.

 

 

 

Jose Luis Peña

José Luis Peña PTCarretera

Recent Posts

Dejar un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt
0

Start typing and press Enter to search

X