In Noticias

El acuerdo, que se podría anunciar en enero, impulsará el desarrollo de vehículos sin conductor.

Cuántas veces hemos visto en películas que los coches conducían solos o eran guiados por un robot. Parecía algo lejano, aunque no imposible. Google lleva más de 2,7 millones de kilómetros ensayando con su famoso coche autónomo desde hace más de seis años e, incluso, ha llegado a poner al volante a una persona ciega. Primero sobre coches de Toyota adaptados, luego diseñando un vehículo propio sin volante más pequeño para dos ocupantes.

Ahora la lógica se impone y parece que Google ha llegado a un acuerdo con Ford para fabricar en serie coches autónomos con el horizonte de 2020 a la vista. Ford no lo desmiente, ni Google tampoco. Es más, todo parece indicar que Mark Fields, consejero delegado de Ford, hará el anuncio oficial en la Feria de la Electrónica de Consumo (CES, por sus siglas en inglés) más importante del mundo, que se celebra del 6 al 9 de enero en Las Vegas (Estados Unidos). Ambas compañías crearían una joint venture para desarrollar el coche autónomo. Llevan varios años negociando, aunque las conversaciones se han acelerado a raíz del fichaje por parte de Google de Allan Mulally, exconsejero delegado de Ford.

Hacia un mundo sin accidentes

El coche sin conductor no tiene vuelta atrás por un motivo principal: elimina el factor humano, los despistes, que están presentes en más del 80% de los accidentes de tráfico, según los datos del Comisario Europeo del Automóvil (CEA). La tecnología ya permite que un vehículo realice un sinfín de funciones por sí mismo, sin la necesidad de que el conductor haga nada ni toque ningún botón.

Hoy por hoy, los nuevos modelos que se homologan en la Unión Europea incorporan una opción denominada Asistente de frenada precolisión. Esta función evita que cuando circulamos a baja velocidad, como por ejemplo en un atasco navideño, si el conductor se despista provoque una colisión en cadena, ya que el coche se detiene por sí solo.

Ya son capaces no sólo de mantener una velocidad constante sino de adaptarla al vehículo que le precede hasta el punto de que sí éste se detiene en un semáforo nuestro vehículo también lo hace e, incluso, es capaz de reiniciar la marcha cuando lo haga nuestro predecesor.

O aparcan solos. Encuentran el sitio, maniobran y se mueven hacia delante y hacia atrás hasta que se estacionan. Todas las marcas de coches y los fabricantes de componentes para automoción (Bosch ha automatizado el Tesla model S) trabajan en automatizar las funciones de un vehículo.

Unión de fuerzas

Si a ello se une una tecnológica como Google, se avanza en el coche conectado. Si el vehículo no interactúa con los demás ni con las infraestructuras, el coche autónomo no podrá ser una realidad. De ahí que las alianzas entre compañías tecnológicas y automovilísticas sean la forma más racional de encontrar las sinergias que hagan viables proyectos como el del Coche Autónomo de Google.

Un fabricante de coches sabe hacerlos mejor que nadie, mientras que Google ofrece la conectividad, maneja el big data y cuenta con el sistema de mapas más utilizado en todo el mundo, el Street View.

El coche autónomo podría ser una realidad económica en 2020; falta por ver si para esa fecha habrá cambiado la legislación que, en países como España, impide que un coche circule sin conductor.

Fuente de la noticia: http://www.expansion.com/economia-digital/companias/2015/12/30/56826ce322601ddd1b8b45f8.html

Recommended Posts

Dejar un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt

Start typing and press Enter to search

X