In Sin categoría

Las nuevas normativas de emisiones jugarán un papel clave en el boom del coche eléctrico, que fija su fecha para 2020 y espera asentarse en la primera mitad de la década.

De momento, las normativas para la reducción de emisiones contaminantes y de restricciones al tráfico se suceden, pero no en todos los lugares esto está teniendo una repercusión directa en la venta de vehículos eléctricos, especialmente penalizados por su alto precio y una autonomía que, en la mayoría de casos, no alcanza la mitad de un depósito de gasolina. A lo que hay que sumar los largos tiempos de carga.

Sin embargo, tal y como recoge un artículo de El País, esto podría cambiar muy pronto. El diario recuerda que, a partir del 1 de enero de 2020, los límites de emisiones permitidos para los fabricantes van a endurecerse, hasta alcanzar un máximo de 95 g/km de CO2.

Pero lo que de verdad van a cambiar las cosas son las sanciones que se impondrán a cada empresa que no cumpla con dichas exigencias. Según el diario, un vehículo que emite 111 g/km de CO2 supondrá un gasto añadido a cada fabricante de 1.520 euros por unidad vendida. Esta cifra aumenta hasta los 6.400 euros por unidad en el caso de que el automóvil expulse 193 g/km de dichas emisiones contaminantes.

El duro castigo económico debería tener una traslación directa a los precios de los vehículos, provocando una subida de los mismos, en el caso de los movidos por combustibles fósiles, y una bajada en los eléctricos, con el objetivo de vender un buen volumen (aunque sea con pérdidas) para que las multas económicas por superar los niveles contaminantes sean asumibles.

Si este proceso se lleva a cabo, los caminos de ambos tipos de tecnología están condenados a unirse y, por tanto, de llevar al coche eléctrico a precios competitivos, ya que ahora mismo la mayor parte de los potenciales compradores lo observan como una opción excesivamente cara para su bolsillo. Se calcula que en 2025 esta igualdad de precios ya debería haberse producido.

Nuevas tecnologías y retos

Para que la rueda del coche eléctrico se ponga en funcionamiento, aún tienen que encajar algunos engranajes. Una mejora en la tecnología es esencial, pero ya se está viendo que el aumento de la autonomía es un hecho palpable y que ha evolucionado muy rápido, gracias a la inclusión de baterías de litio.

Este aumento, y la reducción de los tiempos de carga, son esenciales para que, más allá del precio, el coche eléctrico se muestre como una alternativa competitiva. Hay que tener en cuenta que, por mucho que cueste lo mismo, si un depósito de gasolina o diésel permite recorrer varios cientos de kilómetros más con tiempos de recarga muy inferiores, los consumidores seguirán optando por este tipo de tecnología.

Sin embargo, una mejora en la usabilidad del coche eléctrico sí animará a muchos a optar por él, lo que supondrá un mayor número de ventas, una eficiencia mayor de la economía de escala y, por tanto, una reducción en los precios de los mismos.

Además, no hay que perder de vista que las instituciones también están interesadas en la implantación del transporte eléctrico. Tal y como señalan en el diario, la capa de ozono está sufriendo las consecuencias de que en 2019 tengamos en suspensión un 50 por ciento más de CO2 que en 1990, con duras olas de calor y mayores periodos de sequía.

En China, debido a la contaminación, hay ciudades con varios decenas de millones de personas en los que no ven el sol durante meses, pues apenas se mueven en una espesa neblina. Una situación aún más grave si las previsiones que señalan que en 2050 tendremos megaurbes de 100 millones de habitantes acaban por cumplirse.

Fuente de la noticia: https://www.autopista.es/noticias-motor/articulo/las-previsiones-apuntan-a-que-2020-sera-el-ano-del-boom-del-coche-electrico-sera-verdad

Recent Posts

Dejar un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt

Start typing and press Enter to search

X