In Sin categoría

La ‘startup’ bilbaína Asimob desarrolla sensores que permiten comprobar el estado tanto del asfalto como de las señales de tráfico y alertar de los posibles riesgos para los conductores.

De los tres aspectos que más influyen en la posibilidad de tener un accidente de tráfico sólo uno se escapa al control de los conductores. Éstos pueden (y deben) asegurarse de que tanto ellos como los vehículos que conducen se encuentran en las mejores condiciones para circular, pero nada pueden hacer si el problema viene del estado de la vía, muchas veces descuidado. La que sí puede hacer algo es la tecnología, que con aplicaciones como las creadas por la ‘startup’ bilbaína Asimob empieza a ser una aliada de los gestores encargados de velar por el estado del asfalto, la visibilidad de la señales o la señalización de zonas de obras.

«Casi todos los fundadores de la firma somos antiguos compañeros de ingenieros de telecomunicaciones de Bilbao y, aunque cada uno trabajaba en distintos ámbitos tecnológicos, a veces sin relación con la movilidad, coincidíamos al creer que la llegada del coche autónomo iba a implicar grandes cambios en los servicios que tienen que ofrecer las administraciones públicas y los operadores privados encargados de construir las infraestructuras y vigilar su estado. Estaba claro que en el futuro iba a haber una necesidad de monitorizar ese mantenimiento y que ya existía la tecnología para lograrlo», explica Ibon Aretxalde, presidente de la firma.

Esa tecnología combinaría aplicaciones de la inteligencia y la visión artificial y el Internet de las cosas. Traducido: vehículos equipados con cámaras que controlan el estado de las señales y con sensores que analizan cómo está el asfalto. En el primer caso, las cámaras permiten cotejar las imágenes con la información ya disponible sobre qué señales hay y dónde tienen que estar exactamente. Si en algún momento el algoritmo de visión artificial detecta una discrepancia (una señal que falta o que está movida, tapada, estropeada o modificada) emite una alarma que llega a organismo encargado del mantenimiento de esa carretera o calle. Allí, ya sólo tendrán que ver el vídeo grabado por el vehículo que ha emitido la alarma y comprobar cuál es el problema. De este modo, no sólo se recibe entes cualquier aviso sino que cuando alguien se traslada para solucionar la incidencia lo hará con los medios necesarios porque ya sabe qué se va a encontrar.

Transportes especiales

Esta aplicación también serviría para realizar el seguimiento de transportes especiales, que a veces deben contratar avales porque es relativamente fácil que rompan elementos dispuestos en la vía como señales, vallas o guardarrailes. «Al final es muy difícil determinar quién ha ocasionado el desperfecto porque éste sólo se descubre cuando alguien lo notifica. En este caso, las cámaras las pueden llevar los propios vehículos que realizan el transporte espacial, pero también se puede hacer un seguimiento con otros vehículos que vayan a hacer a distintas horas del día ese mismo recorrido o al menos circulen por las zonas problemáticas.

Por otra parte, a partir de medidas tomadas con infrarrojos, los distintos sensores que se colocarían en los bajos de los vehículos podrán detectar si hay baches o si la cantidad de agua o nieve sobre el pavimento llega a niveles peligros. En el caso de la nieve la seguridad se acaba cuando se forma una capa seis milímetros, lo que da idea de la exactitud de las mediciones. Aquí, la primera labor de estos vehículos será realizar un mapeo a partir del que hacer comparaciones con las lecturas posteriores.

Asimob además de desarrollar toda esta tecnología hace viable su uso. Algo fundamental, porque no puedes tener una flota de automóviles circulando continuamente para recopilar todos estos datos de todas las caterraras. ¿O sí? Pues la verdad es que sí, porque de hecho ya la tenemos. Es una labor que pueden realizar vehículos como autobuses, servicios de limpieza o policía municipal, por ejemplo, que ya circulan todos los días por nuestras carreteras. Incluso se puede acordar con vehículos privados, como los del transporte escolar. «Se trata de añadir nuevos servicios sin que eso suponga otras implicaciones, como la mayor emisión de gases. La idea además es usar sensores bajo coste para que no haya que hacer una inversión tremenda», señala Estíbaliz Barañano, directora general de la firma.

La firma, que caba de ser considera como la mejor ‘startup‘ de Bilbao por el MIT Enterprise Forum Spain, ha puesto en marcha ya dos experiencias piloto con sendas administraciones públicas. En un caso para testear el estado de las señales, especialmente las relacionadas con las obras que se realizan en las carreteras, y en el otro para comprobar el mantenimiento de las calles.

Fuente de la noticia: https://www.elcorreo.com/economia/tu-economia/tecnologia-prueba-baches-20191002193023-nt.html

Recent Posts

Dejar un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt

Start typing and press Enter to search

X